Trabajo con la fotografía como una forma de investigación emocional. Me interesa el retrato y el proyecto documental, los procesos largos y las historias que se sostienen en lo que se siente más que en lo que se explica. Trabajo desde la cercanía, con respeto, dejando que las cosas aparezcan.
Me gusta trabajar con los sentimientos. No como concepto, sino como materia prima.
Adoro a mis sobrinos, Pablo y Blanca, porque me recuerdan lo esencial. Soy amante de los animales, vegetariana, convivo con un gato (Milu) y un perro (Otto) y pienso mejor con una taza de café cerca.
Desarrollo proyectos personales y periodísticos y colaboro con quienes entienden la imagen como una herramienta de pensamiento. No trabajo moda. Me importan las relaciones, el gesto mínimo y lo que permanece cuando todo lo demás se ha ido.
Desarrollo proyectos personales y periodísticos, y colaboro con medios, instituciones y autores que entienden la imagen como una herramienta de pensamiento, no solo de representación. Me importa la relación, el gesto y lo que permanece.
Mi trabajo se mueve entre lo íntimo y lo colectivo, con una mirada autoral y un compromiso claro con la realidad que fotografío.